En un marco de pleno optimismo, en la unidad de Terapia Intensiva se extiende el postoperatorio de la bahiense que el lunes por la noche recibió un riñón en el Penna. Se trató del segundo trasplante de ese tipo en el hospital interzonal público más importante del sur argentino, y el primero de un órgano cadavérico.
"Está muy bien, charlamos y en las últimas horas no hubo necesidad de dializarla. Todo resulta muy auspicioso", indicó ayer el nefrólogo Pablo Mele, responsable del área de la Unidad de Trasplantes Renales.
Mele también comentó que la cirugía resultó rápida y que el operativo se puso en marcha durante la tarde del domingo. El órgano, en vuelo de línea, fue llevado desde Córdoba a Buenos Aires y llegó a nuestra ciudad el lunes, sobre las 18. El equipo, que lo esperaba desde las 16.30, concluyó su tarea en el quirófano a las 21.
La paciente, que tiene 31 años e integraba la lista del Instituto Nacional Central Unico Coordinador de Ablación e Implante (INCUCAI), recibió el riñón de un cordobés de 41, que falleció en un accidente de tránsito. La mujer permanece al cuidado de los enfermeros Sara Mercado (Unidad Coronaria) y José Wais (Nefrología).
De la intervención también participaron Javier De Rosas (jefe del equipo quirúrgico), Damián Borelli, Alejandro D'Orazio, (cirujanos urólogos), Federico Donato (cirujano vascular), Ramiro Korsunsky (nefrólogo), la jefa de quirófanos, Mirna Scenna, y el jefe de Urología, Osvaldo D'Orazio.
Como anestesistas se desempeñaron Gustavo Coronel y Carlos Quiroga; como enfermeras, Delia Ventura y Marta Arcur, y como instrumentadoras, las licenciadas María del Carmen Alvarez y Lorena Polidori.
A fines del año pasado, María Rosa Barrera, por entonces de 49 años, recibió el riñón que le ofrendó su hermana Mónica, de 45. Ambas viven en General Daniel Cerri.
Las cirugías de donante y receptora se pusieron en marcha a las 8.50 y concluyeron a las 13.30 del 3 de diciembre. Resultó un hito para los hospitales públicos de la región.
fuente:www.lanueva.com.ar