Tras las intensas gestiones realizadas por el intendente municipal en La Plata y Capital Federal, se van concretando anuncios largamente esperados. Hoy el área de salud de nuestro distrito cuenta con cuatro ambulancias cero kilómetro, tres de las cuales cuentan con equipamiento de terapia intensiva.
Jamás antes había habido semejante despliegue de unidades. Hoy todas las dependencias de salud de este distrito cuentan con unidades acordes a sus necesidades.
Sin embargo, a pesar de haber escuchado y leído reiteradas críticas al intendente por anunciar ambulancias "que nunca llegaban", incluso en alguna oportunidad publicamos una carta de una lectora, denunciando que estas ambulancias eran una gran mentira. Resulta muy extraño y hasta se podría decir, malicioso, que no haya aparecido una sóla expresión, una sóla línea en ningún medio, destacando y valorando esta realidad.
Siempre nos llenamos la boca hablando de las cosas malas, lo que no se hace, lo que no se cumple, pero a la hora de ser justos y reconocer lo bueno, lo cumplido, lo que sirve... silencio de radio...
¿qué nos pasa en esta comunidad?, ¿es tan poderosa la envidia que nos corroe?, ¿son tantos los rencores acumulados? que no nos permiten trabajar por un distrito mejor, planificar, creer y crecer pensando en positivo.
¿Puede ser que el enfrentamiento ideológico o político que prima entre muchos de nuestros dirigentes tenga tanta fuerza como para que no les permita sentarse a planificar el bien común?
Ahora la discusión pasa por los festivales del verano, esos mismos que fueron duramente criticados y cuestionados al punto de llevar al extremo de la judicialización del asunto y sus consecuencias irreparables para algunos de nosotros.
Ahora que finalmente el intendente bajó los brazos, harto de tanto palo en la rueda y tanta malicia, vemos que se llega al punto de hacer ciruclar un mensaje de texto que convoca a una manifestación popular esta noche frente a la comuna para pedir que se hagan los festivales, porque sino "se van a robar la plata ellos", reza el infame anónimo.
Increíble que hayamos llegado a tanto nivel de bajeza que ni siquiera para convocar dejamos de lado la vileza de la difamación.
Si es tanta la desconfianza, ¿para que pedir que se hagan los festivales?.
Si está tan seguro el autor de la difamación pública ¿porqué no va a la justicia?
El actual gobierno tendrá errores, eso es indiscutible, pero la solución a esos errores está en manos de todos, en los comicios los habitantes podemos premiar o castigar. Pero mientras tanto no podemos gastarnos en chusmeríos y rumores que sólo han servido para enfrentarnos y lastimarnos, hay una ciudad que nos espera, que ha sufrido nuestros errores históricos, que necesita de todos nosotros y que no tiene muchas más oportunidades de encaminarse al futuro.
El tren pasa una sóla vez... y por Carhué están empezando a romperse las vías.
DOMINGO SAN ROMAN